Parece un estanque rebosante de calma y de vida. Parece ser una ventana abierta a un cúmulo de agua cristalina.
Tus ojos verdes, lloran porque creen que haces las cosas mal. Tus ojos, estan equivocados en eso y en ver algo bueno en mi, príncipe.
Esta trovadora, sabe muy bien la luz que habita en tu interior. Esta trovadora tiene los dedos cubiertos de ampollas porque no puede dejar de escribir, de tocar. Sus dedos mueren por tocar tu piel, sus dedos lloran sangre solo de imaginar tu piel lejos de ella, mueren de deseo por el solo hecho de imaginarte.
Esta trovadora sabe muy bien la luz que habita en tu interior. Sabe que todo lo que tus ojos claros miran, se vuelve del mismo color que tus lágrimas: cristalino, también húmedo, e indudablemente suave e inexperto. Puro. Aquello que miras parecerá pequeño y grande a la par, como una colina que se sabe más pequeña que las demás, o como la mano de un niño apoyada sobre una enorme superficie de arena.
Todo lo que tú tocas, todo lo que miras, es algo pequeño, destacante, llamativo, dulce, puro...Como tus lágrimas.
Y esta trovadora se estremece cada vez que ve llorar a su príncipe, no porque éste sea su soberano...Sino porque es de esa clase de gente humilde que piensa que algo tan valioso no debería ser derramado ni en un millón de años. Este humilde músico, esta humilde escritora cree que las lágrimas de su príncipe podrían dar de beber a docenas de personas sedientas en el desierto. Sin embargo, es demasiado cobarde como para asomarse siquiera a contemplarlas, y prefiere esconderse en las sombras.
Es tan cobarde, que prefiere refugiarse en su propia sombra, quizás pensar alguna frase con rima que escribir, mirar más allá de ti, y susurrar palabras de amor.
/ Cabalgando a lomos de una estrella rota /
jueves, 22 de septiembre de 2011
sábado, 17 de septiembre de 2011
18#
Mi fortaleza, mi entereza, mis ganas de quedar de pie se evaporan junto con el calor que dejan tus lágrimas sobre tus mejillas, una vez derramadas.
Cual guerrero que incendia sus puños en fuego , ensangrentando su alma con las huellas de la rabia, la pasión y la ceguera que produce la impotencia. Conozco el sentimiento de ese hombre que deja aletear las prendas que lleva colgadas al cuello y a los hombros contra el viento, sin miedo a perderlas,la neutralidad en sus ojos no es algo nuevo para mí; Parece que contempla una ciudad en ruinas, edificios derruidos por el impacto que generó contra ellos la risa sedienta de sangre escapando de los labios de la guerra. Parece que mira los cuerpos derretidos por el miedo a la muerte de miles de personas carbonizadas por las balas.
Parece que observa el mar siendo abatido por la energía de los rayos. Parece que se ha quedado intoxicado por los vapores del desasosiego, mirando sin ver, un campo que, habiendo sido cultivado antes, ahora es solo algo yermo y muerto debido a la enfermedad, a la sequía.
Y sin embargo, ese guerrero únicamente ha visto las lágrimas de aquella persona a la que desea proteger. Las lágrimas se deslizan por sobre sus mejillas, con amargura, y el dolor hace que aquel luchador, sea vencido y carcomido por sus propios fantasmas.
Ese dolor no es nada nuevo para mí.
Mis ganas de luchar son debidas a tus sueños, a tu alegría, a tu manera de hablar.
Y, a pesar de que aún no estoy preparada para ver tus lágrimas de nuevo, sé, como aquel hombre que aún no conoce todo de sí mismo pero que ansía el conocimiento, que algún día lo estaré.
Lo que sí tengo por seguro es que tus lágrimas van a ser contadas.
Cual guerrero que incendia sus puños en fuego , ensangrentando su alma con las huellas de la rabia, la pasión y la ceguera que produce la impotencia. Conozco el sentimiento de ese hombre que deja aletear las prendas que lleva colgadas al cuello y a los hombros contra el viento, sin miedo a perderlas,la neutralidad en sus ojos no es algo nuevo para mí; Parece que contempla una ciudad en ruinas, edificios derruidos por el impacto que generó contra ellos la risa sedienta de sangre escapando de los labios de la guerra. Parece que mira los cuerpos derretidos por el miedo a la muerte de miles de personas carbonizadas por las balas.
Parece que observa el mar siendo abatido por la energía de los rayos. Parece que se ha quedado intoxicado por los vapores del desasosiego, mirando sin ver, un campo que, habiendo sido cultivado antes, ahora es solo algo yermo y muerto debido a la enfermedad, a la sequía.
Y sin embargo, ese guerrero únicamente ha visto las lágrimas de aquella persona a la que desea proteger. Las lágrimas se deslizan por sobre sus mejillas, con amargura, y el dolor hace que aquel luchador, sea vencido y carcomido por sus propios fantasmas.
Ese dolor no es nada nuevo para mí.
Mis ganas de luchar son debidas a tus sueños, a tu alegría, a tu manera de hablar.
Y, a pesar de que aún no estoy preparada para ver tus lágrimas de nuevo, sé, como aquel hombre que aún no conoce todo de sí mismo pero que ansía el conocimiento, que algún día lo estaré.
Lo que sí tengo por seguro es que tus lágrimas van a ser contadas.
martes, 13 de septiembre de 2011
Fotografije
Como una bajada de presión o una sensación de desmayo.
Prominentemente latente. Destacado sin igual.
Como unos pinchazos suaves pero penetrantes que dejan una sensación de mareo. Esos pinchazos se internan en ti desde la cabeza, pasan con virulencia por el estómago, producen cosquilleos en la punta de los pies.
Esa sería para un médico mi manera de definir lo que me hace sentir el solo vistazo a una foto tuya.
¿Una foto, pensarás?
Sí. Porque con una foto mi imaginación es capaz de traer al tú verdadero, al de carne y hueso hasta mí de manera más o menos corpórea.
Sin embargo, en eso reside el amor: En la sonrisa que se escapa de los ojos al mirarte en imágenes y al desasosiego que produce en mi propio cuerpo el saber tu ausencia.
Prominentemente latente. Destacado sin igual.
Como unos pinchazos suaves pero penetrantes que dejan una sensación de mareo. Esos pinchazos se internan en ti desde la cabeza, pasan con virulencia por el estómago, producen cosquilleos en la punta de los pies.
Esa sería para un médico mi manera de definir lo que me hace sentir el solo vistazo a una foto tuya.
¿Una foto, pensarás?
Sí. Porque con una foto mi imaginación es capaz de traer al tú verdadero, al de carne y hueso hasta mí de manera más o menos corpórea.
Sin embargo, en eso reside el amor: En la sonrisa que se escapa de los ojos al mirarte en imágenes y al desasosiego que produce en mi propio cuerpo el saber tu ausencia.
lunes, 5 de septiembre de 2011
Será."
-¿Qué sucede?
-Será la tristeza.
-¿Simplemente?
-Creo que hay algo frustrante en mi interior.
-¿Es una sensación, un hecho o un sentimiento?
-Un sentimiento, claramente.
-¿Estás segura de que no puedes seguir adelante con él a cuestas?
-Estoy segura.
-¿A qué se debe esa rontudidad?
-A nada en particular. Quizás a la desesperanza. La vida te da distintas oportunidades y yo no he triunfado en ninguna.
-¿No crees que eres un poco dura contigo misma? ¿Que las cosas pueden mejorar?
-No. Eso no va a ocurrir. LLevo soñando muchos años, y cuando finalmente se me presenta una oportunidad de despertarme, no me suena el reloj. Tengo la sensación de haberme quedado dormida ante la vida.
-¿Dormida? ¿Es que no tienes voluntad?
-La voluntad surge de los que se sienten acompañados. De los que tienen el corazón lleno.Yo, sin embargo, puedo afirmar que el mío esta vacío, cubierto con un envoltorio de papel. Pensaba que, aunque me costase su tiempo, realizaría mi sueño. Pero por lo visto, mi futuro es un sueño. Tampoco es que pueda hablar de sangre. Mi sangre, ha muerto...Y lo que queda viva de ella no tiene puesta mucha fe en mi. Los padres, a menudo, se sienten orgullosos de sus hijos cuando cumplen lo que se esperaba de ellos; En mi caso no es así. En mi caso, no hay más que exigencias o reproches... Es posible que tampoco haya triunfado en el amor. Una vez me sentí acompañada y mi propio corazón lo desechó. Ahora, podría decir que soy feliz. Pero sólamente cuando no pienso en que siempre voy a ser algo reemplazable, una pieza más, y no una pieza fundamental. Que es lo que he sido siempre para el mundo.
-¿Vives?
-Vivo muriendo.
-Eso es triste.
-Eso es el pan de cada día de muchas personas. Eso es vivir.
-Será la tristeza.
-¿Simplemente?
-Creo que hay algo frustrante en mi interior.
-¿Es una sensación, un hecho o un sentimiento?
-Un sentimiento, claramente.
-¿Estás segura de que no puedes seguir adelante con él a cuestas?
-Estoy segura.
-¿A qué se debe esa rontudidad?
-A nada en particular. Quizás a la desesperanza. La vida te da distintas oportunidades y yo no he triunfado en ninguna.
-¿No crees que eres un poco dura contigo misma? ¿Que las cosas pueden mejorar?
-No. Eso no va a ocurrir. LLevo soñando muchos años, y cuando finalmente se me presenta una oportunidad de despertarme, no me suena el reloj. Tengo la sensación de haberme quedado dormida ante la vida.
-¿Dormida? ¿Es que no tienes voluntad?
-La voluntad surge de los que se sienten acompañados. De los que tienen el corazón lleno.Yo, sin embargo, puedo afirmar que el mío esta vacío, cubierto con un envoltorio de papel. Pensaba que, aunque me costase su tiempo, realizaría mi sueño. Pero por lo visto, mi futuro es un sueño. Tampoco es que pueda hablar de sangre. Mi sangre, ha muerto...Y lo que queda viva de ella no tiene puesta mucha fe en mi. Los padres, a menudo, se sienten orgullosos de sus hijos cuando cumplen lo que se esperaba de ellos; En mi caso no es así. En mi caso, no hay más que exigencias o reproches... Es posible que tampoco haya triunfado en el amor. Una vez me sentí acompañada y mi propio corazón lo desechó. Ahora, podría decir que soy feliz. Pero sólamente cuando no pienso en que siempre voy a ser algo reemplazable, una pieza más, y no una pieza fundamental. Que es lo que he sido siempre para el mundo.
-¿Vives?
-Vivo muriendo.
-Eso es triste.
-Eso es el pan de cada día de muchas personas. Eso es vivir.
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