/ Cabalgando a lomos de una estrella rota /

miércoles, 2 de mayo de 2012

QUERIDA ROSA DE LOS VIENTOS: EH, AMIGA NO ES POR ECHARTE FLORES PERO QUERÍA QUE SUPIERAS QUE AUNQUE TÚ NO TE HAYAS DADO CUENTA DE ESTO, YO SÍ. QUERÍA DECIRTE QUE MUCHAS PERSONAS QUE ESTÁN Y ESTUVIERON A TU ALREDEDOR SE DIERON CUENTA DE LA PROEZA DE JARDÍN QUE HABÍAS CONSTRUIDO EN TORNO A TI... POR SINO LO SABES, ERES LA ROSA CUYAS ESPINAS SON CAPACES DE CORTAR LAS MALAS HIERBAS QUE AZOTEN AL JARDÍN. ERES LA ÚNICA FLOR CUYO TALLO VA SIEMPRE ACOMPAÑADO DE UNA LUZ SINÓNIMO DE VIDA, ANSIOSA DE LLEGAR HASTA EL CIELO. POR SINO TE ACORDABAS ERES TÚ QUIEN ESPERÓ CON PACIENCIA A QUE LA AMISTAD QUE MÁS TE DABA DE BEBER BROTASE DE ENTRE HOJAS AFILADAS Y AHOGADAS POR LA SAVIA PARA EXPLOTAR EN UNA MEZCLA DE COLORES QUE AÚN SIGUEN GERMINANDO SEMILLAS QUE DARÁN DE COMER AL FUTURO. SÉ QUE TU MEMORIA NO SACA A RELUCIR QUE FUISTE TÚ QUIEN ECHÓ RAÍZ ENTORNO A TU ALREDEDOR Y DISTE OLOR A QUIENES PRETENDÍAN ARRANCAR TU TALLO DEL SUELO POR NO QUERERTE DEMASIADO. FUISTE TÚ QUIEN, TRAS AÑOS Y AÑOS DE CUIDADOS A MEDIAS NACISTE Y RENACISTE DE ENTRE LA TIERRA DECENAS DE VECES HASTA QUE UN DÍA DEJARON DE OFRECERTE OXÍGENO. ACUÉRDATE QUE MADURASTE A PESAR DE QUE EL CIELO ESTUVO, AL MENOS, DURANTE DOCE ESTACIONES, ENCAPOTADO Y SIN LLUVIA O DEMASIADO ASFIXIANTE Y ABRASADOR. TRAS ELLO, MUCHOS SE DIERON CUENTA DE QUE EL BRILLO DE TUS PÉTALOS ERA ÚNICO... Y LO ERA PORQUE ESE BRILLO, QUE, AL TOQUE INUSITADO DEL SOL, OFRECÍA UN CIERTO REFLEJO DE COLOR VERDE, SE ESCONDÍA TRAS UNAS CURVADAS Y ENREVESADAS ESPINAS QUE ERAN IMPOSIBLES DE ESQUIVAR SIN LLENARTE LAS MANOS DE SANGRE. MUCHOS DE ELLOS NO SE ATREVIERON A TOCARTE, TE DEJARON CAER Y HUYERON. OTROS PREFIRIERON ESTAMPAR LA HUELLA DE SU PIE SOBRE TU HASTIADA Y TERSA FIGURA...SIN EMBARGO, Y DE ESTO SE DIERON CUENTA ALGUNOS Y OTROS NO, NUNCA PUDIERON ROMPER EL TALLO QUE TE DABA DE COMER. TUS PÉTALOS SE VIERON OSCUROS DURANTE MUCHAS PRIMAVERAS, PERO ESO NO INFLUYÓ EN QUE AQUELLA AMISTAD QUE TÚ MISMA PODASTE Y QUE ESOS QUE TE DABAN DE BEBER IGNORASEN ESE BRILLO VERDE QUE, AUNQUE EMPOBRECIDO, SEGUÍA LLORANDO POR SOBRE TUS PÉTALOS INTENTANDO REGAR LO QUE TÚ CREÍAS INSALVABLE. GRABA EN TU MEMORIA Y NO DEJES QUE SE PIERDA, EL RECUERDO DE QUE FUISTE TÚ QUIEN TRASPASÓ HECTÁREAS Y MÁS HECTÁREAS Y GERMINÓ DE NUEVO, HERIDA, JUNTO A UN ÁRBOL DEMACRADO CUYAS RAMAS ERAN DEMASIADO ESTRAMBÓTICAS COMO PARA RESULTAR ACOGEDORAS. SIN EMBARGO, FUISTE TÚ QUIEN LE RECORDÓ QUE ERA UN ÁRBOL Y QUE FORMABA PARTE DEL JARDÍN MÁS GRANDE, AMENAZADOR, CORRUPTO Y PERFECTO DEL MUNDO: LA VIDA. ESE ÁRBOL FUE AZOTADO POR TEMPORALES, Y NUNCA NADIE IMAGINO QUE LA FUERZA DEL TALLO DE UNA FLOR FUESE CAPAZ DE SOSTENER UN TRONCO ATROFIADO POR LA FUERZA DE LA NATURALEZA...SIN EMBARGO TUS ESPINAS SE CLAVARON EN SU SOPORTE HASTA HACERLE SANGRAR. Y ELEVARSE DE NUEVO. AUNQUE NO LO SEPAS MUCHAS PERSONAS, TANTO LAS QUE HUYERON COMO LAS QUE NO, ASPIRARON SIN TOCARTE CASI, TU INDEFINIDO OLOR Y SE BENEFICIARON DE ÉL. SE SORPRENDIERON DE QUE AÚN EXISTIESEN FLORES QUE NO HUBIESEN CEDIDO AL ARTIFICIOSO CAOS DE LA CONTAMINACIÓN... PERO TAN SOLO ACUÉRDATE DE AQUEL GOLPE DE VIENTO QUE TE HIZO CAER ESA MAÑANA. SUPONGO QUE AÚN TE DUELE EL IMPACTO CONTRA EL SUELO, AL CUAL TE PRECIPITASTE TRAS EL JUGUETEO DEL AIRE. SÉ QUE ESCUCHASTE TU DÉBIL MACETA ESTALLAR EN MIL PEDAZOS Y QUE TE ENCONTRASTE SIN HOGAR EN EL QUE PLANTAR LOS PIES CUANDO COMENZASE EL INVIERNO. TUS PÉTALOS SE ABRIERON UNA Y OTRA VEZ, BUSCANDO ALGO CON LO QUE RESPIRAR, PERO A TU ALREDEDOR, A TRAVÉS DE LAS RAMIFICACIONES POR DEBAJO DE LA TIERRA EN EL JARDÍN, MUCHOS SERES VIVOS SEGUÍAN CHUPANDO DE TI, AÚN CUANDO TÚ YA NO TENÍAS QUE OFRECER. SIN EMBARGO, SOLO YO SÉ QUE TÚ, PRONTO ALZASTE EL TALLO HASTA ESE PLATÓNICO CIELO Y DEJASTE QUE LOS RAYOS DE LUZ ILUMINASEN TU CAPULLO EN UN INTENTO DE NO PERDER TU VERDADERO COLOR. Y TRAS ELLO, SEGUISTE SOÑANDO CON TU AUTÉNTICO JARDÍN, SOÑASTE DEJAR DE SER UNA FLOR Y CONVERTIRTE EN LA MANO QUE DIESE DE BEBER A OTRA ROSA EN UN NUEVO Y AÚN MÁS FRUCTÍFERO JARDÍN. AMADA ROSA, NO PODRÍA DEJAR DE RECORDARTE QUE AÚN TENIENDO ESAS ESPINAS CON LAS QUE CLAVAS Y TE CLAVAS A TI MISMA, MUCHAS PERSONAS HAN LLEGADO A TOCAR TU ÁSPERO Y CÁLIDO TALLO, LO QUE TE CONVIERTE EN FLOR. NUNCA PODRÁS LLEGAR A ENTENDER LO ALTA Y FUERTE QUE ERES Y LOS MUCHAS TEMPESTADES QUE TE QUEDAN POR SUPERAR. LAS MUCHAS MAÑANAS DE SOL AMBIENTADAS POR EL CANTO DE LAS CIGARRAS Y SUS ALARGADAS SOMBRAS. PERO ÓJALA QUE NO SE TE OLVIDE.

domingo, 18 de marzo de 2012




¿Quisieras perdonarme?
Últimamente, cada puerta que abro me lleva a otra más grande cuyo pomo me es imposible de alcanzar.
Antes las líneas que escribía parecían danzar por esas habitaciones selladas por pomos inaccesibles... Oscuras, sin dimensiones... Parecían letras, sin embargo, aún en sombras, capaces de encontrar la rendija de una ventana que diese a la calle, iluminada solo por farolas madrileñas. Por la luna. Por la luz de la luna. Por ti. Lo cual siempre me ha dado esperanzas. A mí, a mis párrafos, a mis líneas de letras desesperanzadas en busca de una humilde esperanza.
No pretendo con esto darte pena, ni mucho menos. Cada día que amanezco me doy más cuenta que nadie de mi alrededor tiene razón, que seguramente tú y yo nos hayamos intercambiado los papeles...Que sea yo una media luna, quien alumbre en la oscuridad de manera atenuada protegiendo destellos refulgentes de cuchillos y sonrisas alcoholizados de los que buscan un estado alterado de conciencia, y tú seas el sol que con solo extender un brazo ilumina medio hemisferio del planeta, deseado desde la antigüedad y venerado por líneas de poetas que soñaron con el infierno y a quien yo tengo mucho que envidiar.
Pretendo, solo, que me perdones porque me he dado cuenta de que con mis miedos, mis inseguridades, nunca voy a conseguir que te quedes. Millones de personas, solo aquellos que han podido ver más allá de la realidad, han deseado construir una enorme cuerda y robar la inmensidad del sol para quedársela para sí. Yo,sin embargo, no podría inventar una cuerda ni los materiales suficientes para construirla como para que te quedases. No pretendo eso.
Pretendo solo aclararte que sé que estoy construyendo un boquete entre tú y yo. Que aquí la única culpable de que eso se ensanche soy yo. 
Pretendo pedirte perdón porque no voy a tener la suficiente fuerza en las manos como para cerrar lo que ya he abierto... Decirte que si te vas, plantaré un huerto entero de rosas cherokee y derramaré sobre ellas lágrimas negras, como le corresponde a la noche, esperando a que vuelvas.
Decirte que si me perdonas por todo esto el tiempo del que dispongo y yo afilaremos flechas para acabar con puntas afiladas que rozan las venas, frustraciones y días vacíos.
¿Quisieras perdonarme?
No quiero imaginarme una noche sin ti. No sería capaz de iluminarla.

viernes, 10 de febrero de 2012

Antología de la naturaleza

Si pudiera ser inmortal elegiría ser un pequeño bloque de hielo. Viviría observando el océano a través de millones de gotas frías incrustadas en mi cuerpo que harían las veces de ojos. Me quedaría muy quieta observando pasar los milenios disfrazados por olas. Temblaría ante los pasos de millones de animales, que me golpearían y lamerían mi piel compacta. No obstante, no podría sentir ningún dolor.
Si pudiera ser inmortal elegiría vivir y morir entre leños. Tendría como pasatiempo rozar con mi sinuosa lengua las maderas arrodilladas a mi alrededor hasta cambiar su color y su vida. Gastaría mi energía en bailar, repitiendo movimientos, en hacer danzar mis peligrosas manos a través de los troncos como si estos fueran las simples almas de los árboles y no su cuerpo y sustento. Mataría y arrasaría a mi paso mientras lágrimas de sal intentarían luchar impotentes contra mí. No obstante, no podría sentir ningún dolor.
Si pudiera ser inmortal elegiría ser capaz de enredarme en mí misma. Tendría unos brazos excesivamente largos y grandes, como radiactivos, y no tendría la necesidad de andar. Podría albergar dentro de mí el frío y el calor y transportarlos a ambos gracias al simple teclear de mis dedos al crear una historia.Colocaría mis pies invisibles sobre el mundo y me rompería las cuerdas vocales gritando cosas sin sentido hasta hacer temblar levemente la tierra, presa del pánico y de la inestabilidad. Me faltaría el cuerpo y me sobraría la esencia, y con solo soplar podría dejar claro mi odio, mi frustración y mis ilusiones barridas como hojas rotas.
No obstante, no podría sentir ningún dolor.
Si pudiera ser inmortal escogería que la tierra se buscase a sí misma a mi paso. La contemplaría rotar, sostenerse, volar sobre el universo y la oiría llorar cuando pare un árbol. Cargaría sobre mi espalda hemosos troncos y todos tendrían algo en común al tocar mis manos: Como bendecidos por una fuerza motriz, alzarían sus ramas al cielo sin necesidad de una sola gota de agua. Podría enterrar la cara entre los restos del barro, del fango y de los campos pobres sin vergüenza alguna para luego hincar la rodilla con fuerzas renovadas.
No obstante, no podría sentir ningún dolor.
Si pudiera ser inmortal escogería, sin duda ser dueña del bosque más pequeño del mundo.
Pienso en la idea de ahogarme en el mar más dentro y que ningún ser humano fuese capaz de percibir mis lágrimas.
Si fuese inmortal me haría dueña de todas estas contradicciones y crearía un mundo solamente para mi en el que solo pudieses entrar tú.
Sino pudiese morir mi mayor deseo, naturalmente, sería ser capaz de morir por ti.

jueves, 5 de enero de 2012

Solía querer irme pronto a la cama

La cama de abajo aún cubría parte de la habitación, y era considerablemente más baja que la otra.
La persiana, bajada como siempre. Sólamente, y sin quererlo, se quedaba abierta una rendija de ésta, y por ella se reflejaban las luces de la plazoleta que a mí, siempre me dió la sensación de ser tres pares de ojos que estaban intentando discernir en el último momento que me había portado bien.
Me pasaba los veinte minutos antes de acostarme colocando tus zapatillas, las mías y las suyas. Cada par en un baldosín, sin que rozasen ninguna raya, como me sucede ahora al andar por la calle.
Las miraba y luego me cercionaba de que el barreño azul y los vasos de vino estaban en la mesa:
-"Ponles más, estarán cansados"- Decía, y tú me replicabas:
-"No tanto"- A estas alturas nadie se asustará de saber que sus padres no querían atiborrarse de vino precisamente la noche de reyes.
Y no podía dormir.
Y no me costaba despertar.
Abría los ojos y te llamaba cuando el sol ya se había levantado. Y hasta él me daba envidia.
Y tú me obligabas a dormir un poco más y te enfadabas si oías el crujir de los muelles al levantarme de la cama.
Y te asustabas si no se podían abrir las cajas de mis muñecas con las tijeras de las cocinas. Y ambas sonreíais al saber que yo siempre querría ser la última.
Ahora sólamente me queda envidiar. Porque ya no me queda nada.
Ni vino, ni zapatillas, ni barreño, ni envoltorios...Ni tú.
Y por eso, ya no suelo dejarme la persiana abierta ni un milímetro. Y cuando lo hago me doy cuenta de que ya no hay tres pares de ojos vigilándome y preguntándose si pueden cumplir con mi carta...Me percato de que ni siquiera son tus ojos.
Me doy cuenta, ya que ya no soy niña, de que jamás me importó tanto este día como actualmente me importa.